Cada 14 de febrero, mientras muchos piensan en festejos comerciales, en nuestras costas se celebra algo mucho más profundo: el Día del Guardavidas. Esta fecha reconoce la labor de quienes, con vocación y entrenamiento, cuidan la vida en playas, ríos, lagos y piletas de todo el país.
Durante décadas, la conmemoración fue el 4 de febrero, en memoria de Guillermo “El Chino” Volpe, un joven de 22 años que en 1978 perdió la vida en Playa Grande, Mar del Plata, mientras intentaba rescatar a un bañista. Su sacrificio marcó un antes y un después en la profesionalización de la actividad. Desde entonces, cada 4 de febrero quedó como el Día del Guardavidas Caído, jornada de homenaje y reflexión.
El gremio decidió diferenciar homenaje y celebración: el 14 de febrero se consolidó como el día de reconocimiento profesional, para celebrar la vocación, la formación y el compromiso de quienes ejercen esta tarea. Hoy, ser guardavidas implica mucho más que estar atento en una torre: requiere preparación en rescate acuático, RCP, primeros auxilios y protocolos de emergencia, además de una entrega constante frente al riesgo.
Este día nos recuerda que detrás de cada bandera roja, cada silbato y cada mirada atenta, hay una historia de responsabilidad y pasión por cuidar la vida.

“Como AS.GUAR.PA queremos saludar con orgullo a nuestros egresados y compañeros. Cada paso en esta formación profesionalizante refleja compromiso, esfuerzo y pasión por cuidar la vida en el agua.
Hoy celebramos a quienes ya egresaron y a quienes siguen transitando este camino, recordando que ser guardavidas es mucho más que una tarea: es una vocación, una responsabilidad y un orgullo compartido.
Gracias por ser parte de esta comunidad que crece, se fortalece y se proyecta hacia el futuro con la misma convicción que nos guía desde el primer día.”
– Marcelo Ochova . Director de AS.GUAR.PA


